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Poesías Marcianas y Vespertinas: Charles Pierre Baudelaire.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dante de una época decadente, Charles Baudelaire nació en Paris el 9 de Abril de 1821 y murió en la misma ciudad, París, a la edad de 46 años el 31 de Agosto de 1867. Nombrado poeta maldito por su vida entregada a los excesos, y a la contemplación de la belleza fue una garra desolladora de los valores burgueses que lo rechazaba junto al posterior grupo de escritores nombrados así en el libro de ensayos de Paul Verlaine “Los Poetas Malditos.

A continuación algunos fragmentos de poemas de Baudelaire de su libro las “Flores del Mal”.

Bendición (Poema No. 1)

Cuando, por un decreto de las potencias supremas,
El Poeta aparece en este mundo hastiado,
Su madre espantada y llena de blasfemias
Crispa sus puños hacia Dios, que de ella se apiada:

—”¡Ah! ¡no haber parido todo un nudo de víboras,
Antes que amamantar esta irrisión!
¡Maldita sea la noche de placeres efímeros
En que mi vientre concibió mi expiación!

Puesto que tú me has escogido entre todas las mujeres
Para ser el asco de mí triste marido,
Y como yo no puedo arrojar a las llamas,
Como una esquela de amor, este monstruo esmirriado,

¡Yo haré rebotar tu odio que me agobia
Sobre el instrumento maldito de tus perversidades,
Y he de retorcer tan bien este árbol miserable,
Que no podrán retoñar sus brotes apestados!”

El Vampiro (31)

Tú que, como una cuchillada,
En mi corazón doliente has entrado;
Tú que, fuerte como un tropel
De demonios, llegas, loca y adornada,

De mi espíritu humillado
Haces tú lecho y tu imperio,
—Infame a quien estoy ligado,
Como el forzado a la cadena,

Como al juego el jugador empedernido,
Como a la botella el borracho,
Como a los gusanos la carroña,
— ¡Maldita, maldita seas!

He implorado a la espada rápida
La conquista de mi libertad,
Y he dicho al veneno pérfido
Que socorriera mi cobardía.

Letanías  a Satán (120)

¡Oh tú!, el más sabio y el más hermoso de los Ángeles,
Dios traicionado por la suerte y privado de alabanzas,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

¡Oh, Príncipe del exilio al cual se ha agraviado,
Y que, vencido, siempre te yergues más fuerte!

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Tú que sabes todo, gran rey de las cosas subterráneas,
Curandero familiar de las angustias humanas,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

Tú que, aun a los leprosos, a los parias malditos
Enseñas por el amor el gusto del Paraíso,

¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!

¡Oh, tú, que de la muerte, tu vieja y fuerte amante,
Engendras la Esperanza, —una loca encantadora!


Poesías para el Martes: *Darío Viana

 

Conmutativa

A Mayra

 

Contigo y conmigo

todo suma igual.

Tus ojos de espejos

con mis pies descalzos.

Tu timidez infranqueable

con mis horas desesperadas.

Tus manos de fuego

con mi cuerpo de leña.

Tus píldoras de humor

con mi insomnio constante.

Tu sonrisa inquieta

con mis solemnes alegrías.

Tu indescifrable enigma

con mi lóbrego laberinto.

Tu voz de susurro

con mi eco de roca.

En fin,

ambos somos

un total entrevero

de desarmonías unificadas.

 

 

 

 

 

 

*Darío Viana C: Nació en el municipio de Soledad/ Atlántico. Tiene 19 años y estudia IV semestre de Sociología en la Universidad del Atlántico. Escribe – no bien – pero casi siempre,  por que considera la poesía y la literatura como parte fundamental de su vida.


Poesías para el martes: *Carlos J. Gomez

No Te apresures a Morir

No te apresures a morir, que morir es vano cuando se ama,

dos labios muertos son una bóveda que sobrevive en las ideas,

ayer descubrimos en un beso el desdén que ocultan las palabras cuando callan

es un desdén esquivo que promueve la elocuencia del silencio,

así mismo me pregunto si el silencio de la muerte no es más claro que cada uno

de los versos de la existencia,

No te apresures a morir que morir es vano cuando se ama.

Los caminos promueven los finales disfrazándolos de distancia

Por eso he decidido aferrarme a la quietud,

Permitir que todo gire a mi entorno y mantenerme como pieza silente e inmóvil,

De esa manera no hay final.

Todo se promueve como un ciclo de constantes variaciones

Como una rueda cuya importancia radica en su eje.

No te apresures a morir, que morir es imposible cuando se ama,

Las manos frías no son más que un artefacto del recuerdo

espíritu  frio que deambula entre las cosas, espíritu que no obstante promueve el calor en la distancia de la infamia que llamamos tiempo.

No te apresures a morir que ya estoy muerto, de la única manera que se puede morir por siempre…

Sepultándose en la tumba del olvido.

 

 

 

 

 

 

*Carlos Julio Gomez. Barranquillero de 25 años, Artista Plástico en formación en la facultad de  Bellas artes de la universidad del Atlántico, hablo demasiado, tanto, que me toca escribir cuando estoy solo…